18 de junio de 2017

Recomendación: Mis pubs en Londres

Muchos de los que me leéis aquí sabéis de mi predilección por Londres, y que si por mi fuera, estaría siempre allí, pero por ahora no puedo hacerlo. Cuando estoy allí suelo ir a distintos locales a comer y fundamentalmente a beber, en los que me encuentro genial por el trato de la gente del sitio y por lo bueno del servicio. Los tres locales que os presento están en distintas zonas de la ciudad pero no tienen pérdida.

Número 1 - The Red Lion (Westminster)



Dirección: 48 Parliament Street.

Parada de metro más cercana: Westminster, estación de las líneas Circle (amarilla), District (verde) y Jubilee (gris) .

Web del local.

Mi puntuación:

Comida: 4/5
Bebida: 5/5

Por qué me gusta el local:

The Red Lion es uno de esos locales con encanto en Londres. Además de estar en el mismo lugar desde el año 1434 (sí, desde el siglo XV) el local está totalmente anclado en el pasado, con un estilismo similar al de la casa de los Roper o a la del videoclip del tema 'I Want To Break Free" de Queen. En la planta baja tienen un pequeño salón que está destinado, fundamentalmente, para beber. Tienen cerca de una quincena de cervezas distintas y otros tipos de bebidas. Los precios en las pintas son bastante buenos (yo siempre suelo ir al menos un par de veces cuando marcho a Londres, pidiendo alguna Ale o alguna IPA, las mejores). Arriba tienen otro salón que está destinado para comer. Todos los días tienen una amplia carta con platos británicos además de otros como hamburguesas y sándwiches. Los precios, al igual que en la bebida, son muy razonables, sobre todo, estando donde está. Si quieres pisar y beber en el local donde lo hicieron personalidades como Dickens o Churchill, este es tu pub.

Número 2 - The Duke Of Wellington (Notting Hill)



Dirección: 179 Portobello Road.

Parada de metro más cercana: Si váis a visitar el Portobello Market un sábado, la mejor estación es Notting Hill Gate (Líneas Central (roja), District (verde) y Circle (amarilla). Si váis otro día que no sea sábado, lo mejor es bajaros en Ladbroke Grove (al final de la zona del mercado, líneas Circle (amarilla) y Hammersmith & City (rosa).

Web del local.

Mi puntuación:

Comida: 5/5
Bebida: 5/5

Por qué me gusta el local:

Además de estar donde está (el epicentro de Londres los sábados), el sitio es enorme y tienen al menos 20 camareros, todos muy jóvenes, lo que la verdad se agradece. Si váis el día del mercado, recomiendo ir sobre las dos aunque sea para tomar una pinta. Tienen una variedad de cervezas todavía más grande que en The Red Lion (muchas de ellas locales y artesanas, a un precio genial), y además la carta de comida está muy bien. Lo mejor de este local es que tienen menú vayas a desayunar, a comer o a cenar, además de un menú especial de sábado o domingo, todos con un excelente precio. A este local van muchos turistas pero todavía no está muy masificado y tanto las pintas de cerveza como las raciones de los menús son bastante buenas. A mi me gustó mucho este sitio y siempre que voy intento volver.

Número 3 - The Albany (Regent's Park)




Dirección: 240 Great Portland Street.

Parada de metro más cercana: Great Portland Street (Líneas Hammersmith & City (rosa), Circle (amarilla) y Metropolitan (violeta).

Web del local.

Mi puntuación:

Comida: 3/5
Bebida: 5/5

Por qué me gusta el local:

Sencillamente, porque fue mi primer pub en Londres. Está muy cerca del centro en bus y metro y es muy grande. Por lo que sé, lleva muchos años allí y como en los otros dos, también ofrecen comida además de bebida. Aquí la variedad de cervezas es impresionante, todavía más grande que en los otros dos. La carta de comida es muy extensa, además de existir otra carta de hamburguesas y de sándwiches (mi recomendación, el de ternera y queso con mostaza, impresionante). Puedes comer o cenar por menos de 10 libras, es relativamente barato para lo que es Londres. El local tiene mesas altas, mesas bajas y toneles, además de la barra, y lo bueno es que siempre hay sitio. En días de partido merece mucho la pena estar dentro: los aficionados con dos o tres copas encima mejoran mucho el ya de por sí buen ambiente del local.

Seguro que cuándo vosotros vayáis haya algún local que os guste más. Aun así, os recomiendo encarecidamente ir a estos tres.

14 de mayo de 2017

Y quizá, solo quizá, no pasase nada.

Pero, ¿y si me fuese?

Me podría ir.

Y quizá, solo quizá, no pasase nada.

Tal vez acierte y me vaya mejor que aquí.

A veces pienso que sería de mi vida si viviese fuera de mi país.
Irme, si, vale. ¿Pero cuándo? Pues como todo quisqui con algo de cabeza en este país, cuando acabe la carrera. Esa carrera que aunque parece que te está aportando y te podrá aportar un buen futuro, no vale ni valdrá para nada a no ser que tengas un contacto que te coloque y te dé un puesto de por vida.

Muchos sabréis cual es mi destino preferido, que quizá en un tiempo, si quisiera irme, tenga que cambiar. 
Londres siempre ha sido para mi una ciudad libre (al menos con una mayor libertad de la que gozamos los jóvenes en España), cosmopolita, con mucho que ofrecer y sin duda el futuro para gente joven como yo, que buscamos un nuevo punto de vista en nuestro futuro y nuestra vida. Sueldos altos, buen estilo de vida, un territorio (hablando de todo Reino Unido) sin duda más civilizado que España. Todo el mundo últimamente se está marchando allí, parece al menos que solo para cambiar de aires ya que, por desgracia, algunas cosas echan para atrás: el aparente odio al extranjero, la violencia por la multietnicidad existente o el mal trato laboral simplemente por tener un pasaporte distinto al británico. Por ahora solo he podido visitarla para estudiar y para disfrutar como turista. Pero sé que llegará el momento de sentirla mía (si no la siento ya tras 5 veces habiéndola visitado).

Ahora ni se me ocurriría irme como quería hacerlo hace un par de años. Con lo que se viene allí dentro de muy poco, sería impensable, cabría decir que sería un suicidio, pensar estar un tiempo en la capital imperial, ir sin un contrato laboral, al menos si quieres vivir bien y no estar allí de regalo pagando todo de tu bolsillo. Todos esperamos que nada se desmadre allí con el proceso de salida de la UE, pero si pasase, podemos ir olvidando de irnos como no sea de turismo o, como he dicho ya antes, sin una hojita en la que ponga que vas a trabajar en esto o en lo otro en territorio británico.

Y tras esto piensas: ¿qué vas a hacer si en tu país te tratan peor que a un cubo de basura? Pues te buscas la vida, como sea. Alguna forma tiene que haber, esa forma que te ayude, aunque sea, a pagarte una habitación con baño y un plato de comida al día, siendo hasta demasiado si se da el caso. Lavando platos, sirviendo mesas, picando asfalto en una obra.

Parece que te lo has ganado, que tras estudiar 4 años en el mejor de los casos te dan de opción o eso o quedarte en tu casa viendo la televisión y convirtiéndose poco a poco en un ermitaño. Pero, ¿qué vas a hacer? Buscarte la vida, sí. Parece fácil, está sobre el papel: empezar a andar, cogerte un tren, un avión o arrastrarte por el suelo para llegar a lo prometido, a eso por lo que te has estado cuatro años chapando. Porque resulta que no es suficiente tu formación.

También hay otra opción, algo más al sur, que seguramente sea la final, pero prefiero no adelantarme a nada.

Porque ahora resulta que no eres nada.
Ésto no es lo que nos habían prometido.

Y quizá, solo quizá, no pasase nada.

26 de junio de 2016

Del futuro al pasado.

Veintiséis de junio de dos mil dieciséis.

No despiertan de la realidad, siguen viviendo en un sueño, como los protagonistas de una vieja serie española.


"En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. Se premia todo lo malo".

Ramón del Valle-Inclán (1869-1936)



En el planeta Tierra hay un continente que se llama Europa, y dentro de ese continente hay muchos países. Dentro de esos países hay uno que se llama España. Y ese país llamado España sigue tropezando vez tras vez con la misma piedra, y miren que es complicado que eso ocurra.
La misma piedra es la que todos conocemos: la derecha.

La impertérrita derecha. La derecha rancia, la derecha vieja. Esa derecha heredera del franquismo. Esa derecha que está de mierda hasta el cuello por casos de corrupción que parece que salen de debajo de las piedras, y ojo, que hasta faltando piedras, se traen más para producir más corrupción. Y que parece que sacan más votos cuánta más corrupción tienen. 

De la izquierda vieja no voy a hablar mal. Quizá su única pega haya sido no confiar en aquellos en los que había que confiar, pactando con la nueva derecha creando algo en lo que no ha creído nadie ni nadie va a creer por mucho que lo intenten. Tal vez, y solamente tal vez, este vez hayan aprendido y hagan lo que tienen que hacer por el bien de España, de los españoles y del futuro.

La nueva izquierda lo ha peleado, lo ha luchado, se ha dejado las manos trabajando pero no ha podido ser. Se ha buscado y se ha mirado desde lejos para aprender, pero tras verse superados por una inútil e indómita ley de votación en el parlamento español ha evitado un mayor reparto en el parlamento español.

La derecha moderna ha perdido crédito por su intento de alianza con los socialistas, y eso se ha visto en la pérdida de votos que se ha llevado la vieja derecha. Como la nueva izquierda, lo han intentado pero no han logrado nada. Esta situación les ha dejado a un paso de la derrota, de un querer y no poder pero que en un futuro esto les hará hacerlo mejor y quizá cambiar su ideal político, dejando de lado las similitudes con la vieja derecha.

Mi conclusión es que estamos en un país ingobernable por culpa de un motivo: la idiotez. Se busca la comodidad de las clases altas, adineradas, viejas y de ideología derechista, rozando lo fascista.  El pueblo lo intenta pero no lo logra. Pero algún día será el día de la victoria, el día en que España sea un país, y no un proyecto regido por la vieja guardia.

A.B.

6 de junio de 2016

Dos billetes de ida y nada en la maleta (Parte 12)

Antes de partir el día siguiente hacia la capital del país había que afrontar otro largo día, un martes que amaneció soleado aunque con sensación de mucho frío en Nottingham. Los 5 amigos tenían planes muy distintos, desde pasarse por la estación para recoger los billetes hasta comprar una nueva maleta. Daniel y Fabián debían ir al supermercado hasta las 5, algo más tarde de lo normal. Diana debería de ir a los campos de entrenamiento del Forest a ver a unos jóvenes que querían una plaza en el equipo y Giulia iría como todos los días al despacho en el bufete. Por su parte Lara tenía hoy el día libre.

Fabián y Daniel partieron muy pronto al supermercado, ya que la noche anterior recibieron la llamada del señor Gillingham diciendo que hoy llegarían varios pedidos atrasados, debido ésto a una huelga de transportistas, por lo cual deberían de colocar todo en su lugar antes y durante la apertura en ese día. Mientras tanto Diana marchó con el autobús hasta los campos de entrenamiento del equipo a las afueras de la ciudad para empezar su día de trabajo. Allí le tocaba evaluar y hacer unos estudios sobre dos jóvenes procedentes de las categorías inferiores del Oldham Athletic y después remitíselos a la señora Lansbury para decidir si eran contratados por el equipo. Las horas pasaron rápidas entre el fin de la prueba y acabar de hacer los informes ya en su oficina en el estadio. Tras esto, Diana quedó con Lara para comer. La joven se había pasado por la estación esa mañana a recoger los billetes, y después de comer las dos se irían a comprar una nueva maleta, que compartirían en el viaje a Londres.

Daniel y Fabián salieron del trabajo a las 5, la hora perfecta para llegar a casa, comer algo y hacer tranquilamente la maleta. Aparte esa tarde habían quedado con dos compañeros del trabajo, Danny y Fred, para jugar al baloncesto en las pistas que había cerca de la casa de los dos amigos. Tras dos horas jugando con ellos, desistieron en seguir, ya que se había puesto a llover sobre la ciudad.
Tras acabar y dirigirse hacia casa, Fabián recibió la llamada de Diana: Giulia acababa de comunicarle que debería ir a Italia al día siguiente por un problema familiar, lo que significaba que en un principio el pequeño viaje a la capital tendría que aplazarse. Pero todo en esta vida, excepto la muerte, tiene solución...

4 de febrero de 2016

Lo que somos y (no) seremos

A relación de lo que ayer escribía en su perfil de Facebook mi compañero periodista Alejandro González, vengo a decir lo siguiente sobre el sistema educativo universitario español. Él decía lo siguiente:

"Cuba, unos monstruos comunistas pero con enseñanza pública y libre para todo hijo del señor.
Aquí 1500 euros mínimo para pagarte una carrera, si te queda alguna pagas más en la siguiente matrícula y si por algún casual te queda más de cuatro veces te quedas sin carrera y necesitas irte a otra universidad y volver a pagar.

Ahora por ejemplo ponte en la situación de que quieres currar para pagarte la carrera, pero no encuentras trabajos cualificados y los que encuentras tienes peores condiciones que las que tenían los presos de Guantánamo, así que decides pasar droga pero te terminan pillando y acabas en la cárcel y sin futuro alguno, que visto el panorama actual sin ir a la cárcel vas a tener el mismo destino.

Encima toca lidiar con unos profesores que dan vergüenza ajena, odian al alumno y le hacen la vida imposible porque la suya está vacía, es amarga y ácida como un zumo de limón con ácido nítrico, así que deciden pagar con sus pupilos todos sus problemas emocionales y traumas juveniles dónde les hacían la vida imposible en sus colegios por ser acto y potencia de perfectos gilipollas.

En 4 años de carrera sólo he tenido 3 contados que merezcan la pena, y ahora si quieres un poco más de implicación ten huevos a pagarte una privada, roba un banco y costéala, pero volveríamos a lo de antes, te terminarían pillando y la cárcel y sin futuro.

Con esto la gente sin posibilidades nos iremos diluyendo en un puto sistema obsoleto dónde se nos niega nuestra condición humana y no nos queda otra que vivir alienados bajo los dogmas capitalistas y consumistas."

Luego dicen que por qué nos quejamos.

Estoy al ciento por ciento de acuerdo con su queja, en todos los puntos. Todos sabemos que la universidad está hecha para que estudie el hijo del empresario, que es el que puede soltar el dinero y llenar los bolsillos del rector, que digo yo que para algo le ponen ahi.


Los hijos de los obreros, como lo somos él, yo o el 90 por cien de los estudiantes, nos estamos viendo negros para seguir pagando la matrícula, sudando sangre para que no nos quede nada suspenso y no tener que soltar el doble de dinero el año que viene, o como bien dice, caer y que te echen a la primera de cambio sin dejarte ni reaccionar: otra vez a hacer un mar de trámites, gastarse más dinero y ver a qué narices te metes para acabar aunque sea barriendo las calles. El ejemplo que pone mi compañero no es raro: ¿quién no ha pensado en vender droga o algo fuera de la legalidad para ganar un buen dinero extra? Es normal, joder, cómo empezamos a trabajar sin haber acabado la carrera? Parece que el Estado nos estuviera alienando para estar 4, 5 o 6 años estudiando para no engrosar las listas del paro, y yo creo que es verdad, no sólo pensando desde mi descontento. Vaya, que resulta que hasta para ponerte en una hamburguesería a freír patatas y llenarte la frente de aceite hay que tener experiencia. Bien lo dice y me reafirmo en su opinión: ¿qué experiencia si ni aún saliendo preparado te contratan o si te contratan no te pagan?

El tema de los profesores ya es otro cantar, estoy en las mismas que Alex: simplemente parecen autómatas que llegan, te sueltan la chapa, se van pero... ay!, que resulta que por hacer eso tienen que cobrar, que para eso son funcionarios...! No me jodas, hacen el caso como al que oye llover, y cualquier cosa les entra por un oído y les sale por el otro. Venga ya, hombre! En lo de los 4 años también estoy de acuerdo: de esos 4 tienen de interés como mucho uno o dos, ay si otro gallo cantara y nos hiciera tener un sistema como el inglés, el francés o el italiano, en los que cuenta más la formación práctica y no el aprendizaje como si fuésemos loros. Y el máster? Otros dos o tres años para pagar el triple de lo que vale una carrera para tener las mismas oportunidades que ya tiene un niño pijo que a partir de segundo de carrera tiene trabajo porque su papá conoce a alguien en una importante empresa. ¿Lo mejor? Que este fantoche con dinero se ha pagado la carrera sin problemas y no tiene que depender de la universidad pública.

¿Sabéis lo peor de ésto? Que no lo podemos cambiar, estén unos u otros arriba. Este mundo está regido por el dinero, ay si estuviéramos (aunque solo fuese por la educación, el formalismo y la importancia de un pueblo que sepa leer y escribir) en un estado socialista, otro gallo nos cantaría y otro futuro nos esperaría.
Yo no voy a esperar a que el capitalismo siga controlando nuestro futuro, un futuro que se paga pero que no nos pagan en la realidad con lo que necesitamos, una formación libre e independiente de los que mandan.